HORARIO DE CONFESIONES
SIEMPRE 25 MINUTOS ANTES DE LA MISA
VIERNES DE 17'00 A 21'00
SÁBADOS: UNA HORA ENTES DE LA MISA
DOMINGOS: MEDIA HORA ANTES DE LA MISA
SIEMPRE 25 MINUTOS ANTES DE LA MISA
VIERNES DE 17'00 A 21'00
SÁBADOS: UNA HORA ENTES DE LA MISA
DOMINGOS: MEDIA HORA ANTES DE LA MISA
Imagen del Santísimo Cristo Crucificado, Cristo del Gran Amor. Se encuentra en la Ermita de la Virgen de la Huerta.
Aquí otra foto del Santísimo Cristo Crucificado, Jesús del Gran Amor, que se encuentra en la Ermita de la Virgen de la Huerta, en el carril del Conde de Almodovar.
Es un Cristo impactante. Habrá quien considere esta afirmación como algo subjetivo. Puede ser. Pero lo cierto es que nunca me había conmovido ante una imagen de Cristo como me conmuevo ante esta imagen del Santísimo Cristo Crucificado, Jesús del Gran Amor, obra de José Hernández Navarro.
No soy un especialista en escultura, pero me parece que algo entiendo. Lo suficiente como para afirmar, y creo no equivocarme, que no es posible hacer una obra como ésta sin tener una profunda fe.
Así como los iconos de oriente no pueden hacerse sin haber dedicado tiempo a la oración, de modo que antes de empezar a pintar un icono es necesario haber meditado primero sobre aquello que se quiere pintar.
La realización practica del icono debe estar precedida del rezo, de la oración. De la misma forma, hay esculturas que, en mi opinión, no es posible que se hayan plasmado sin que el autor haya sido "tocado" por el dedo de Dios.
Las imágenes que se recogen aquí no pueden transmitir la fuerza, la serenidad, la majestuosa humildad y la tierna misericordia que brota de esa mirada de Cristo vivo en la Cruz.
Quienes deseen comprobarlo pueden hacerlo visitando la Ermita de la Virgen de la Huerta en la que se encuentra este Cristo.
HORARIO DE MISAS
MARTES A SÁBADOS:
19’00 HORAS
DOMINGOS:
10’00 ERMITA DE LA VIRGEN DE LA HUERTA
11’30 EN EL TEMPLO PARROQUIAL
Las verdades de nuestra religión, de nuestra fe católica se encuentran en la oración del Credo. El Credo es lo que creemos los católicos. Si alguien de otra religión nos pregunta ¿qué es lo que creen ustedes los católicos? podemos contestarle con todo lo que rezamos en el Credo. Podemos decir que es como un resumen de nuestra religión.
El Credo está dividido en tres partes:
En la parroquia debemos de estar atentos a las personas que puedan estar pasándolo mal para ayudarles.
Necesitamos la colaboración de todos para poder organizar de la mejor forma posible este tipo de ayudas.
Quienes estén dispuestos a dedicar un tiempo a esta tarea como voluntarios pueden dirigirse al párroco a fin de formar un grupo que organice esta misión tan importante.
Gracias a todos los que han colaborado y siguen haciéndolo con tanta generosidad.
TODOS LOS VIERNES DE 18'00 A 21'00
HORAS EXPOSICIÓN CON EL SANTÍSIMO
A LAS 19'00 RESERVA Y SANTA MISA.
DESPUÉS SE VUELVE A EXPONER HASTA
LAS 21'00 HORAS.
Un matrimonio norteamericano ofrece el testimonio cálido, sincero y realista de su conversión al catolicismo. Es una peregrinación espiritual que transforma toda su vida; un camino de búsqueda de la verdad y aceptación de la voluntad divina, que culmina en la inmensa alegría de la vuelta a casa: a la Iglesia católica.
Año de edición: 2001 Editorial: Rialp páginas: 198
Viven! es una película de 1993, del matrimonio formado por el director, y también productor, Frank Marshall y su esposa, productora también, Kathleen Kennedy. Está basada en el aclamado libro de Piers Paul Read escrito en 1974: Alive: The Story of the Andes Survivors, que a su vez está basado en las entrevistas realizadas a los supervivientes del accidente del vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya.
Uno de los supervivientes, Fernando Parrado, (interpretado por Ethan Hawke en la película) trabajó como asesor técnico en la película. En la versión original, ¡Viven! es narrada por John Malkovich.
La película narra la historia de un equipo uruguayo de rugby, el Old Christian's Club de Carrasco, cuyos miembros eran estudiantes de Colegio Stella Maris de Montevideo, y de sus amigos y familiares. Todos ellos se vieron envueltos en un accidente aéreo al estrellarse su avión en los Andes el 13 de Octubre de 1972. Los supervivientes tuvieron que recurrir al canibalismo para subsistir.
(Miguel Vinuesa/InfoCatólica) Para Benedicto XVI, la oración es fundamental en el sacerdocio, por lo que desde el seminario se debe fomentar. “Quien quiera ser sacerdote debe ser sobre todo un 'hombre de Dios'”, dice el Papa. “En el camino hacia el sacerdocio, y durante toda la vida sacerdotal, es la relación personal con Dios en Jesucristo”.
El Santo Padre considera también la importancia de la Eucaristía en la espiritualidad sacerdotal: “La Eucaristía es el centro de nuestra relación con Dios y de la configuración de nuestra vida. Celebrarla con participación interior y encontrar de esta manera a Cristo en persona, debe ser el centro de cada una de nuestras jornadas”, dice.
Benedicto XVI asegura que el sacramento de la Confesión “lleva a la humildad”, y exhorta a los seminaristas a tener en cuenta que la piedad popular no debe ser excluida: “Sabed apreciar también la piedad popular, que es diferente en las diversas culturas, pero que a fin de cuentas es también muy parecida, pues el corazón del hombre después de todo es el mismo”, sostiene el Papa.
Los 33 mineros de Copiapó ya ven la luz del sol después de que el pasado 5 de agosto quedaran atrapados a 700 metros de profundidad.

Después 69 días de ser engullidos literalmente por la tierra regresan a la vida mostrando al mundo, que ha seguido su devenir a través de los medios, un auténtico testimonio de fe y de esperanza ejemplificado estéticamente en una camiseta en la que se lee "Gracias, Señor" y "Son suyas las profundidades de la tierra, son suyas las cumbres de los montes. A Él la gloria y el honor".
Viktor Frankl recuerda que nada más ingresar en el campo de exterminio de Auschwitz le arrastró la idea del suicidio como liberación, pero que durante su primera noche en ese lúgubre lugar se prometió a sí mismo no lanzarse contra las alambradas. Al mismo tiempo fue consciente de que la salvación del hombre sólo es posible en el amor y a través del amor.
Estoy seguro de que los 33 mineros de Copiapó habrán experimentado las mismas sensaciones: el schok de estar atrapados; la pérdida de todo y la visión de la propia muerte. Sin embargo, está demostrado que los hombres en condiciones trágicas, en este caso el confinamiento bajo tierra, conservan un reducto de libertad espiritual para elegir la actitud personal que deben adoptar frente al destino.
Esta estancia de dos meses en el 'infierno' han servido a los mineros para descubrir que el sufrimiento —ver cómo se escapa la vida y viene la muerte— es una parte consustancial de la vida del ser humano sin la cual la existencia restaría incompleta. De bien seguro que el modo en que una persona acepta su inapelable destino y sus circunstancias otorga la coyuntura para dotar a la existencia de un sentido más profundo por la cual cada uno se eleva por encima de su devenir más adverso.
Prisioneros de guerra, rehenes o personas sepultadas bajo la tierra desde el primer momento de su situación son conscientes de una funesta realidad: la imposibilidad de predecir cuándo acabará aquella realidad, si es que termina.
De inmediato, así lo estudia la psicología, la estructura mental de la persona confinada padece una tremenda modificación; a partir de la aceptación de la provisionalidad de la vida los objetivos existenciales aparecen marcados por la inseguridad. Estudios anteriores realizados con mineros atrapados indican que estos padecen una deformación de la percepción del tiempo: eternidad frente a unidades breves de tiempo y fugacidad ante unidades mayores de tiempo.
Es importante aceptar el destino y hacerse una idea clara del sufrimiento para no perder la fe en el futuro, en la posibilidad de 'salir' de toda trágica situación. De aquí la capital importancia sobre el sentido de la vida, un tanto relativizada o minusvalorada por la sociedad contemporánea. Vivir, no lo olvidemos, no deja de ser la búsqueda de una respuesta a las cuestiones que la misma vida nos plantea en la vida concreta de cada día y que conforma el destino propio de cada uno de nosotros; y la conciencia de que la vida posee un sentido es el mejor modo para sobrevivir a las peores condiciones en las que nos podamos hallar. A esto Nietzsche tiene una acertada afirmación: quién tiene un porqué para vivir puede soportar cualquier cómo.
Al filo de la muerte, los mineros de Copiapó han encontrado en el sentido de la vida y en sus valores religiosos el motivo para permanecer con la esperanza siempre enfocada hacia el horizonte. Lo primero que han hecho todos nada más salir, antes de abrazarse a sus seres más queridos, ha sido arrodillarse y lanzar una sincera plegaria a Dios en muestra de agradecimiento.
La fe les ha devuelto a todos a la vida. Ésta es una lección a una sociedad muy marcada por el vacío existencial y por el pago de las tarifas a su psicólogo. Inmersos en la preocupación de cómo matar el tiempo, quizás olvidamos el sentido de la existencia, esa misión que cumplir, ese 'algo' por lo que vivir.
A los 33 de Copiapó, muchas gracias por mostrarme el sentido de la vida, pero más aún, el redescubrir que la vida es una donación de Dios, hacia quien todos los hombres estamos ordenados.
sábado, 16 de octubre de 2010
Joan Figuerola
Todos los meses publicaremos en este blog el estado de cuentas de la Parroquia.
El esfuerzo y la generosidad de tantos ha hecho posible que el templo parroquial sea un lugar hermoso, un lugar que invita al recogimiento y a la oración.
D. Juan Carlos García Domene ha dirigido con acierto y buen gusto las últimas obras tanto del presbiterio, como del suelo del templo, que ha quedado espectacular y la capilla del Santísimo, donde se celebra la Misa de diario, así como el despacho parroquial.
Desde aquí nuestro agradecimiento y nuestros mejores deseos para la nueva tarea que el Obispo le ha encomendado como Delegado de Enseñanza y director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas San Fulgencio.
Y a todos los feligreses, animarles a seguir colaborando en la medida de sus posibilidades para poder hacer frente a las mensualidades del crédito concedido y poder seguir mejorando algunas cosas que son necesarias.
Equipo de redacción.
En Los Ramos tenemos la gracia de contar con una preciosa Ermita en la que se venera a la Virgen de la Huerta.
En un lugar apacible, un rincón tranquilo y encantador, el rincón de Almodovar, se levanta una pequeña Ermita.
Todos los domingos a las 10’00 de la mañana se celebra la Santa Misa con una nutrida asistencia de fieles devotos de la Virgen. El órgano de tubos de la Ermita da solemnidad a la celebración gracias a maestro organista de la Virgen de la Caridad de Cartagena.
Merece la pena acudir a la Ermita tanto para participar de la Santa Misa como para rezar ante el Santísimo y elevar oraciones ante la imagen de la Virgen de la Huerta o dejarse traspasar por la mirada amorosa del Santísimo Cristo Crucificado, obras ambas esculpidas por José Hernández Navarro.
Tanto Juan Pablo II como Benedicto XVI han insistido en la necesidad de que se intensifique la adoración eucarística.
Cristo en el Santísimo Sacramento nos llama a estar con Él, a orar con intensidad, a vivir la adoración silenciosa en la que Él nos habla al corazón y nos fortalece.
Por eso, vamos a comenzar a tener una tarde, los viernes, en la que se expondrá al Santísimo en la Custodia desde las 18’00 horas. A las 19’00 la Santa Misa y posteriormente se volverá a exponer el Santísimo hasta las 21’00 horas.
Nuestros mayores nos legaron un testimonio y un ejemplo admirable que hemos de saber conservar y transmitir. Nunca es el ser humano más grande que cuando se hace pequeño en humilde adoración a Dios.
Si supiéramos las gracias tan abundantes que el Señor derrama sobre aquellos que acuden a Él con fe y confianza para orar en su presencia eucarística no dejaríamos de aprovechar todas las ocasiones para acudir ante Él.
Fuente: Diario La Verdad
Los pasados miércoles 20 y jueves 21 de octubre comenzaron la catequesis los grupos de Primer año y Segundo año de Primera Comunión.
Son más de 30 los niños que, si Dios quiere y están preparados adecuadamente, recibirán por primera vez a Jesús en la Eucaristía.
Con ese número de niños, los grupos resultan excesivamente numerosos para lo que deberían ser. Desde este momento pedimos a San Pío X, patrono de los catequistas, que por su intercesión surjan en la Parroquia algunos catequistas más para que se puedan hacer grupos más pequeños y se faciliten así las sesiones de catequesis y los niños puedan aprovechar más y mejor.
La comunidad parroquial agradece sinceramente a los catequistas de todos los grupos el esfuerzo y la generosidad con la que desempeñan este servicio de ayuda a los padres, que son los primeros educadores en la fe de sus hijos y que tienen la grave obligación de instruirlos en la fe, enseñarles a rezar y prepararlos adecuadamente para la recepción de los sacramentos.
Deseamos que la Misa de los domingos a las 11’30, sea una celebración de la fe de las familias cristianas en las que, de modo especial, estén presentes los padres de los niños que van a hacer la Primera Comunión junto con sus hijos.